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"Trust
in Divine Providence"
This is
a very special year for our Holy Cross community because our founder,
Fr. Basil Moreau, CSC will be beatified September 15. As you know, the
Fr. Moreau room by the Grand Hall was named for him. In these weeks
leading up to the great celebration in which the pope will officially
bestow on Fr. Moreau the title “Blessed” – one step away from becoming
a saint – I will periodically put something in the bulletin about his
life and spirituality. Fr. Moreau’s spirituality and charism influence
the ministry of the Holy Cross priests and seminarians who serve at
this wonderful parish.
The first principle of Fr. Moreau’s spirituality that we will look at
is Divine Providence. Fr. Moreau was convinced that God is present and
active at all times, without exception. He knew that God was guiding
and blessing the work of Holy Cross, even during those times and when
circumstances appeared to indicate that God was absent. He believed
that the work of Holy Cross priests, brothers, and sisters is not our
work alone. It is God’s work. Because we believe that God is always
active, even when everything seems to indicate the opposite, we are
called to be people of hope.
The only way to maintain a belief in Divine Providence, that God is
always active, is to cultivate a deep personal prayer life. There will
be many times when we face struggles and difficulties. This was such a
strong reality for Fr. Moreau that he gave as a motto to his
congregation, “Hail the Cross, our only hope.” Prayer, especially
communal prayer (such as the Mass) helps us to know that we are not
alone. It helps us to bear the cross that we must bear – without
seeking unnecessary crosses – and to help other people bear their
crosses.
What exactly is
“Beatification?”
It is when the Church
declares someone “blessed,” and is only one step away from being
officially declared a saint. Before the Catholic Church beatifies a
person, there is an extensive investigation of the person’s life. Only
those whose lives have been marked by the exercise of heroic virtue
and sanctity are beatified. Furthermore, the Church requires the
evidence of at least one proven miracle attributed to the person’s
intercession that took place after the person had died. This is seen
as testimony that the person is in heaven praying for us.
Why the Cross and Anchors?
Fr. Moreau gave his community of priests,
brothers, and sisters the motto “The Cross, our only hope.” The cross
symbolizes our salvation while anchors in Christianity have
traditionally been a sign of hope. Thus, the cross and anchors
symbolize Christ's victory on the Cross providing hope for all who
believe. Fr. Moreau wrote that “trials are the hallmark of the works
of God.” In our mission and ministry, we will face many kinds of
suffering. As Catholic Christians, we must be conformed to the image
of Christ – our Lord who suffered and died for us.
Saying that the cross is our hope does not mean that we seek suffering
or extra crosses. We know as Jesus’ disciples will not fair better
than our Master. We know crosses and struggles will come. Our faith
also tells us that “there is no failure the Lord’s love can not
reverse, no humiliation he cannot exchange for blessing, no anger he
cannot dissolve, no routine he cannot transfigure” (Holy Cross
Constitutions, par. 118). It is through the Cross that we reach the
Resurrection. |
"Confianza
en la Providencia Divina"
Este
año es muy especial para nuestra comunidad religiosa de Santa Cruz
porque nuestro fundador, Padre Basil Moreau, CSC será beatificado 15
de septiembre. Como ustedes saben, el cuarto Padre Moreau acerca de
Gran Salón fue denominado para él. En estas semanas que llevando a la
gran celebración en Roma cuando el Papa concederá oficialmente en Pd.
Moreau que el título "Bendito" – el último paso antes de ser declarado
a un santo – yo pondré periódicamente algo en el boletín acerca de su
vida y la espiritualidad. La espiritualidad y carisma de Pd Moreau
influyen el ministerio de los sacerdotes y seminaristas de Santa Cruz
que sirven en esta parroquia maravillosa.
El primer principio la espiritualidad de Pd. Moreau en que enfocamos
es la Providencia Divina. Pd. Moreau tenía la convicción de que Dios
es presente y activo siempre, sin excepción. El supo que Dios guía y
bendecía el trabajo de Santa Cruz, aún cuándo circunstancias aparecen
decir que Dios esta ausente. El creyó que el trabajo de los sacerdotes
y religiosos de Santos Cruz no son su trabajo solo. Es el trabajo de
Dios. Porque creemos que Dios es siempre activo, aún cuando todo
parece indicar el contrario, nosotros somos llamados a ser personas de
la esperanza.
La única manera de mantener la creencia en la Providencia Divina, que
Dios es siempre activo, es para cultivar una vida de oración profunda.
Habrá muchas veces cuando encaramos luchas y dificultades. Esto fue
una realidad tan fuerte para Pd. Moreau que él dio como un lema a su
congregación, "Salve la Cruz, nuestra única esperanza". La oración,
especialmente oración comunal (como la Misa) nos ayuda saber que
nosotros no estamos solos. Nos ayuda soportar la cruz que debemos
soportar – sin buscar las cruces innecesarias – y para ayudar a otras
personas soportan sus cruces.
¿Qué es exactamente la "Beatificación"? Es cuando la Iglesia declara alguien "bendito," y es la última paso antes
de ser declarado oficialmente a un santo. Antes de que la Iglesia
Católica beatifica a una persona, hay una investigación extensa de la
vida de esa persona. Sólo los con vidas marcadas por el ejercicio de
la virtud y la santidad heroicas son beatificados. Además, la Iglesia
requiere la evidencia de un milagro probado por la intercesión de la
persona, y ese milagro debe ser después de que la persona se hubiera
muerto. Esto es visto como testimonio que la persona está en de cielo
orando efectivamente para nosotros.
El Símbolo: la cruz con
anclas
El Padre Moreau le dio a su comunidad de
sacerdotes, hermanos, y hermanas el lema “la Cruz, nuestra única
esperanza.” La cruz simboliza nuestra salvación mientras las anclas en
el cristianismo han sido tradicionalmente un signo de esperanza. Así,
la cruz y las anclas simbolizan la victoria de Cristo en la cruz dando
esperanza a todos quiénes creen. El Padre Moreau escribió que “las
pruebas son el primer signo de los trabajos de Dios.” En nuestra
misión y ministerio, afrontaremos muchas clases de sufrimiento. Como
Cristianos Católicos, debemos ser conformados a la imagen de Cristo –
nuestro Señor que sufrió y murió para nosotros.
En reconocer que la cruz es nuestra esperanza no quiere decir que
buscamos sufrimientos o cruces extras. Sabemos que como los discípulos
de Jesús no vamos a tener mejor suerte que nuestro Maestro. Sabemos
que luchas y cruces vendrán. Nuestra fe también nos dice que “no hay
ningún fracaso que el amor del Señor no puede invertir, ninguna
humillación que él no puede convertir en bendición, ninguna cólera que
él no puede disolver, ninguna rutina que él no puede transfigurar” (Constituciones
de la Santa Cruz, par. 118). Es por medio de la Cruz que alcanzamos la
Resurrección. |